martes, 19 de agosto de 2014

Perdon

Aprendí a envenenar tu dulzura. Aprendí a sostener mi locura. Vi en tus ojos la llama de un amor. Vi en tus ojos mudo dolor. No tengas miedo si mi camino se encuentra empapado de errores, hay un destino de pasión que arde en mis venas. Si los truenos espantan a los gorriones, no tengas rencor. Si las palabras hieren el corazón, no esquives el perdón. Deja que tu alma se apacigüe al ritmo de esta canción, deja que nuestros recuerdos reposen por encima del dolor

lunes, 11 de agosto de 2014

La Muerte

La mano de quien espera la muerte acaricia tu rostro de alabastro. esculpido sobre una mueca de desilusión. Si tu mirada esquiva, reposa sobre mis caricias. Las golondrinas volaran sin ninguna dirección. Aquellos que visitan los rincones del delirio, encontraran a los muertos bailar, ellos cantan sobre sus memorias y te invitan a festejar. Las delicias perdidas de quienes tiemblan por amar podrían sanarlos mutuamente. Si los corazones marchitos se pudren,  solo hay una forma de despertar. Que arrojen mi alma a mil infiernos si este eclipse eterno me impide contemplar la perfecta luz que emana de tu danza lunar. Y si mi corazón viperino se entrega sin igual no abras los ojos, la magia se encuentra en la oscuridad

jueves, 7 de agosto de 2014

Recuerdo

Parafraseo estigmas que surgen en la consciencia, como una catarata de terror. Son delicadas gotas de locura que arrastran tu alma y la inundan en la desesperación ante lo inevitable. Que truenen en la noche los susurros del dolor. Que el Diablo se cruce en mi camino y que una rosa crezca  sobre la piedra donde descansa tu alma. Un recuerdo es solo un fantasma del amor

miércoles, 6 de agosto de 2014

Ciclo

Vagabundo andar en el nexo del silencio. Fantaseo con los vicios que exuda tu cuerpo. Merodeo por rincones que seducen el delirio. Reduzco mi alma y la entrego, solo cenizas u  eterno olvido. Exclamo a los vientos, lleno de orgullo en mi pecho -desafío a los vivos y a los muertos- Y Que ninguna rosa  sea jamás enterrada en este jardín. Que nunca se derrame una lagrima en este placer sin fin. Y que los corazones marchitos se pudran y que los sueños muertos jamás florezcan. Pero que tu mirada contemple mi existencia profana, que tus caricias caigan en esta danza Y así al devorar tu alma una nueva eternidad nos alcanza