Dulce
tempestad, invocada desde las mareas confusas, de la ira que disfraza el miedo
a la locura. ¡Oh! suave cuchilla que corta mi piel, despójame de esta mortaja
de carne si alguna vez te dañe, deja fluir el néctar que me condena en vida a
la paranoia incesante que me abruma y a la vez me acaricia. Cierra tus ojos,
princesa de todas mis tormentas, despliega tus alas negras y rasga el velo de
los mundos, ábrete paso entre las sombras que de niña con tu alma juguetean.
Hemos abierto los ojos con la luz del caído, eh sido poseído por mi espanto
primitivo, has sido marcada para
alcanzar la negra llama, anúnciate en susurros o caricias si ya sabes que tu
también portas mi malicia. Cuando la ira o el terror se hacen presentes, toman
la apariencia de sonrisas o emociones diferentes. Baila princesa mía, dame tu
sangre una vez más y olvídate del cosmos y las mentiras, ambos hemos deseado
contemplar nuestra propia y poética caída.
He sumergido mi corazón en la tempestad, encontré entre los rugidos monstruosos y las sombras la llave perdida de mis tormentos. He abierto las puertas del inframundo y he liberado mis demonios de su encierro
martes, 12 de enero de 2016
Espantapájaros
¿Me han
devorado el corazón? ¿O son las canciones de una difunta sirena las que
desgarran mi pecho y hacen arder mi razón? ¿Si me atrevo a deambular entre los
rincones sin nombre perdiéndome en las fechas que no grabaste en tu cuaderno,
me regalarías un dibujo, un beso o una alucinación? Si me sacudo de un lado a
otro gritando a cada rato a punto de perder la humanidad, ¿me dirías si llueve
en el campo? o es el grito de los gorriones que mueren y resucitan y mueren
chillando una y otra vez abriéndome las puertas del inframundo. ¿Si me disfrazo
de cuervo volaríamos juntos? Si me das una de tus plumas yo podría recordar...
¿si te entregara todo mi amor me ayudarías? Pero estoy perdido y confundido en
una incógnita y anónima imagen infinita desde donde no necesitaríamos con el
cielo soñar. Y aunque visité toda la vida en sueños el infierno, el castigo eterno
me aburriría. Soy un maldito, por eso escapo, un error pagano y mentiroso, un
perverso que solo puede regocijarse empapando en lo tenebroso el corazón, esa
es la razón de vestir una mirada tan sombría, soy uno de los ángeles caídos,
renegado de mi dolor, por eso escapo en cuerpos humanos, en cada reencarnación
esquivo el castigo de mi creador. Puedo entender las razones que te llevan a
volar entre recuerdo y canción. Dime cual Diosa o Luna eres esta noche
brillando en el cielo, saltemos a la deriva de la sombras. Recuerda que hemos
atravesado este terrible camino en espiral, tú también has caído, nos
sumergimos hace tiempo por separado y en soledad, y al salir del vientre de
nuestras madres trajimos algo más. Este cuerpo cansado tiene un amigo, un recuerdo,
un espanto, un compañero que trajo de la oscuridad, es mi hermano el terror ¡UN
ESPANTAPAJAROS! Ríe como las hienas
cuando asusta, y en su delirio está hambriento y no sabe lo que quiere, está
enfermo y no sabe lo que tiene. Asique ya sabes quién es mi amigo, el me enseño
de niño a asustar. Vístete de gritos y ponte tu manto estelar, porque conoces
el miedo y de las sombras la locura pudiste rescatar. Puedo ver a tus amigos,
son tus duendes y tus arlequines malditos ¡Baila arañita! ¡Acaríciame con tus peludas
patitas! ¡Vuela! ¡Vuelan tus aves negras y malditas! ¡Los payasos te enseñaron
a matar!
Péndulo
Los escucho
pero no los veo, los siento y a veces los sueño, les temo y a veces los deseo.
Se encuentran en un mundo que no conocen. Se funden en tierras de espanto
cuando la luz se marchita. Se olvidan de aquello que los mira desde arriba. Si
abren las puertas del cosmos, es una carcajada lo que inicia la sinfonía.
Chillidos de lagartos bailarines despiertan la imaginación profundamente
escondida, como la llama que habita en el caos la mente es el verdugo del alma.
Encontraba balanceándose en el péndulo de la cordura, aquella figura sobria de
malicia y rasgada por el anhelo de mil psicópatas. Su sonrisa sardónica tiembla
al compás de las frenéticas danzas que forman esta espectral dimensión. En el
centro un fogón esmeralda palpita hambriento de sangre, mientras las lágrimas
de los ángeles se derraman conmovidas por su lastimera resignación. Un cuervo
cantaba anunciando su liberación. De las grietas surgieron numerosas arañas y
esqueletos jugando con las máscaras de la ilusión. La humana y patética
desolación que me abrumaba me impedía apreciar la gloria del terror. Entonces
el anciano del péndulo me miro. Aquella mirada era un vacío que devoraba mi
alma sin mostrar compasión. Los tambores sonaban mientras una mujer bailaba
desnuda sobre la llama riendo con una dulzura melancólica que reflejaba su
poder seductor. Y mientras garras negras me arrastraban al pozo negro de la
desesperación, el anciano maldito me entrego un libro y sonrió, la mujer me dio
un beso y luego me encerró
Sangrando
Quebraste el
rubí sangriento, ofreciste tus sueños al infierno. Empapaste tus alas con el
ruido de cascabeles secos. Y yo sigo aquí
deseando. Estoy por ti sangrando. Quiero escuchar como tu risa devora el dolor
de ángeles necios. Sembraste en mí el color de la noche. Perfumaste tu mirada para
encantar mi alma. Y yo sigo aquí en el altar de piedra desangrándome para que
devores mi alma. Unidos en este antiguo rito los secretos arden en nuestro
imponente espíritu. Dile adiós a los fantasmas que hoy se arrodillan temblando
ante nuestras sombras aladas
Templo
En el Templo
de los sueños donde escondidos del mundo ordinario, hicimos nuestras promesas
de amor, se agita impacientemente (esperándonos) el poder del inframundo que
ansiamos gobernar. Las imágenes del Templo son mareas ondulando violentamente
entre un ritmo agresivo y una quietud atemporal, no solo se decora con gritos y
colores dotados de movimiento, también se alzan testamentos permanentes de
nuestros deseos en cada dirección. Creamos un mundo donde encajan las piezas
desviadas de nuestra condición, dormimos en la tierra que creímos perdida y
olvidada. Tenemos demonios susurrando ideas abstractas, contradictorias o
repetitivas, tenemos fantasmas acompañándonos en cada decisión, pero cuando
me tambaleo y amenaza con desaparecer la
cordura, busco en tu silenciosa mirada alguna respuesta. Quiero alzarte entre
los muertos, coronarte como mi reina, salvarte la vida transformándote en la
Diosa mítica que hay en tu corazón. Perdoname cuando mis palabras sean impulsos
negados decorados en fantasías perversas, pero a veces no puedo negar que soy
otro gusano arrastrándose en la mugre, no siempre soy el cuervo que guarda los
secretos de la magia o el búho que observa en silencio, comprendiendo con
dolor, a veces estoy condenado a ser solo un simple humano, arrastrado por la
vergüenza y el anhelo de ser un Dios. Cuando los muertos nos pidan ser parte de
su marea tenebrosa, inevitablemente me dejare llevar a lo profundo. Donde
fuerzas invisibles no puedan afectar mi alma, donde el poder se encuentre en
nuestra palabra, te besare para dormir en tu mirada y sentir calma habiendo
encontrado la felicidad regalándote mi mundo moribundo para gobernar.
Cadenas
Das
el testimonio de la fidelidad, igual que los viejos guardianes. Silencia tu llanto enceguecido sobre la
burbujeante verdad. Deja la huella
ardiente robada de mi pecho con tu sincera libertad. Estoy siendo prisionero de mis delirios y soy castigado al
no poder verte acá. Hace tiempo que me
impuse este castigo para que ya nadie me oculte
jamás la verdad, pero estoy en una celda y tire todas las llaves. Estoy en una celda y soy mi propio
guardacárcel. Cuando me asomo al mundo
me atacan las miradas y me enredo en sus juegos, no quiero enjaularte no confundas mis deseos. Todo este
mundo me da terror, toda pérdida es una
decisión. Florezco en los campos de mi propia
perdición si alimento la constante sombra acechante de la desilusión. No
quiero perder tu dulce jugueteo pero enséñame cómo hacer para que el miedo no
se imponga sobre el placer de tenerte abrigando mi mente y acompañando mi
perpetuo fallecer. Vuela libre como el viento sin dirección ni resentimiento
cuando de la tumba ya no pueda volver. Estuve rompiendo mis cadenas lentamente
pero aún quedan los grilletes. Dame la alegría de vivir en libertad el momento
que no debo percibir, solo soñar
Miseria
Estos son los monstruos de los que te hable, no puedo salir de su juego
siniestro. Supongo que de ellos vengo escapando pero algo en mi se desata una y
otra vez. No estoy arrepentido y ese es el problema, nunca saber qué hacer.
Siento que me están echando de todas partes, abordando desde los sueños
apoderándose de mis espacios, todos esos pensamientos me reemplazan. Es como
una invasión de mentes diferentes, puedo sentirlos alterando mi comportamiento.
Tantas veces vi o creí ver esos rasgos mal intencionados indicándome
que la salida define al mundo como lo que sospechas que es. Me vi volando por
esperanzas transparentes, y te vi cabalgando en un transe de tierras musicales
fluorescentes. Siento no saber donde vivo, siento no entender mis ideas ni lo
que digo. Tratare de ignorar esos asaltos continuos o me perderé en solitaria
comunión con la miseria y el olvido.
Fantasmas
Creo que se
me acabaron las palabras en un abanico de consuelo. Creo que perdí la vida
entre sentimientos confusos y decisiones problemáticas marcadas con fibras de
sueños difícilmente recordados. Creo que se acabaron las luces sombrías de un
mundo retorcido que anhelaba encontrar. Creo que a veces estoy perdido en
complicaciones paranoicas que existen para que de alguna forma yo proyecte mis miedos. No tengo cura cuando ya
tapé las ventanas de mi habitación, en silencio me gusta enloquecer, en la
punta de mi cama se sienta esa sombra cuyo rostro evito ver. Estoy aturdido o
soñando otra vez, los esqueletos que amaba ver bailar ahora se desarmaron y
están quietos. No puedo dormir sin mis títeres fantasma, doy vueltas en la cama
deseando que su canción me calme. No escuches lo que pienso, solo entiende que
mi amor es sincero, no prestes atención a lo que hago, no puedo darme cuenta
cuando fallo. No me muestres el camino del cual me escape, esta vez escribo sin
definirlo. No está establecida en mi razón ninguna justificación que explique
estos días tan raros. No me mires a los ojos si te pido perdón, porque no está
claro si es una máscara o es mi cráneo y eso no sé cómo cambia lo que ves.
Figuras que cantan en silencio deambulaban en mi realidad, hoy me abandonaron y
no tengo cuentos al mis ojos cerrar, tenía en mis manos un mundo perfecto y
fantasmal. Si llegaste a mostrarme tu magia, yo no la quiero arruinar, tenés
que entender preciosa bruja mía que tengo un pie en cada realidad. Traigamos a
esta esfera, todos esos sueño, hagamos con ellos una propia verdad. No sé quién
debo estar siendo esta vez, solo sé que morí más de una vez, somos espíritus
arrastrando estos cuerpos y de poco nos detenemos. Si no salimos de la
confusión perderemos todos nuestros anhelos. Con claridad yo a veces veo, que
errores día a día cometo, pero yo sé muy bien que voy a hacer cuando los
cuervos chillen otra vez. Solo entregate al deseo, transformate en la estrella
que lucha por no perecer. Dame tu aliento, vivamos otra vez. Escribamos
nuestros cuentos al anochecer, pronto cumpliremos nuestros sueños y me enredare
en ese mundo fantasmagórico que una vez desee. Ya habrá tiempo para ser dioses
y caer en un agujero negro y tras estallidos de locura entregar la magia y
prevalecer
Destino
Últimamente
estoy perdiéndome en delirios de nuevas
realidades. Estoy a salvo de mis propias tormentas, durmiendo siempre la percepción que me
abarca. Cada instante es un grito
nervioso, un reproche carente de
fundamento, cuando te vas siento el cuerpo eléctrico e intranquilo, ideas de múltiples mundos me
traicionan engañándome para que pierda
la fe en vos. Cuando me hundo en las
posibilidades que no puedo esconder,
confirmar la sentencia de culpa es regalarle a la locura su privilegiada libertad de esculpir
sobre el mármol de mi mente la historia
que mata el corazón. Las voces que tanto
deseo callar y de las que tanto deseo
aprender son mi propia ilusión, surgen del
demonio de la paranoia que me tiene apresado en su infernal y gloriosa educación. El dolor que
se apodera de mí cuando ya no estás es
inexplicable e imposible de rastrear,
¿te encontrare durmiendo en mi cama al
despertar? ¿Sentiremos el mismo miedo en la madrugada? ¿Vivirás dentro
de mi pecho como un recuerdo o serás el
fuego que haga arder mi locura
eternamente?
Muriendo
Si te
estorban mis torpes muecas histéricas o si te molesta mi enfermizo movimiento continuo, lo siento
mucho pero no tengo ninguna razón para pedir que me disculpes. Si a veces
sostengo la mirada con frialdad y firmeza, no te tortures demasiado nunca dura
hasta hacer daño, siento una sutil fuerza pacificadora que me obliga a delatar
tu hermosura. ¿Qué es lo que crees que ves en mis ojos? Solo reflejo lo que me
llega de tu alma, devuelvo con una pizca de mi esencia las ternuras de tu
mirada. Quiero honrarte contándote uno de mis secretos, primero aclararte que
todo cuanto pienso y digo cambia y se transforma y que por eso debes tomar mis
palabras como la realidad de este preciso momento, de esta precisa
manifestación de la personalidad. Mis ojos y mi sonrisa solo expresan lo que
perciben de tu alma, si ves amor en mí, es tu amor, si ves ternura, es tu
ternura, si ves paranoia, histeria o desesperación no te culpes, a veces
arrastro demonios y fantasmas de una vieja y melancólica encarnación. Es el bucle
de tiempo que recorre mi personalidad, alternándose entre obsesiones y
enseñanzas del pasado, recordando austeros paradigmas de comportamiento y
sonriendo siempre en ese preciso momento... Ahora si me agito me sacudo y
muero, puedo contar con la seguridad de haber ya vivido este momento, conozco
los colores y el aroma de los mundos vivos y los muertos. Puedo ver los fuegos
del infierno por el hueco de tu ojo izquierdo, y puedo escuchar tu corazón
palpitar con ese ritmo que en la música siempre encontras. Dame tus mil
sonrisas, deja que me cubran un tiempo, quiero mostrarte en mis ojos una verdad
que olvidaste hace tiempo, tu corazón está lleno de ternura y sufrimiento. Mi
alma se empapa con recuerdos nuevos, y no importa que tan largo sea esto que
estoy escribiendo, ni cuantas vueltas de para explicar lo que siento. Mi verdad
es más sencilla ahora que lo pienso, amo sonreírte para que veas lo que llevas
dentro, lo que sos capaz de darme, mi sonrisa es el recordatorio de lo bueno
que aun conservas en tu pecho, mi histeria es solo miedo deambulando y
empujando en su continuo movimiento, él no me va a abandonar pero puedo aplacar
su sometimiento. Basta de escribir mil veces el mismo sentimiento, si supiera
como terminar esta oración estaría muriendo.
Sin entender
Si podes
leer mi mente no te pierdas en los laberintos de la conmoción violenta de mis
idas y vueltas. Despedite de muchos de mis consuelos, estoy separándome de mi
última excusa. Tengo los remordimientos enterrados y mis otros demonios bien
custodiados. Sostengo el manto dual e indeciso de mis moribundas convicciones
para mantener la pantomima viva de mis distracciones. No sueño si existo, en el
cosmos o en este recóndito limbo. Es la última oportunidad de definir el peso
de la balanza, la sombra progenitora del terror gobierna una vez más, también
es su oportunidad de tomar el control. Ahora que me ves, ¿cuán sonriente puede
ser mi herida? Ahora que me ves, ¿cuán corriente puede ser mi despedida? Sigo
siendo un humano, aterrado de su
creador, enterrado en el delirio místico de la existencia. Donde duele es el
lugar más profano, donde el corazón ha olvidado, la mente ha resucitado. Si tu
amor una locura a restaurado, déjala crecer para que me vaya matando, alimenta
la obsesión que perdura y enseña apoderándose de mí, manifestándose en la
existencia hasta vida obtener. No estoy deseando entender mis sueños o el
destino esta vez, solo busco ser definido por la sombra de una vez. Es la
última oportunidad, es hora de crecer o de en un consuelo mortuorio por fin fenecer
Despertar de la llama negra
Despertar
Parte 1
Si la
tormenta los desintegra con su horror. Recuerdos enterrados lastiman la
consciencia
y sacuden la
razón. Si las voces de los muertos se niegan a callar. Sabré sus secretos sin
mi alma precipitar. Olvidemos el final de este cuento crucemos el umbral. No le
niegues a tu espíritu la magia del despertar
Despertar
parte 2
Trazar una
línea divisoria en tu consciencia es atreverse a enfrentar la marea tenebrosa
que espanta a la humanidad. Separado de tu propia cordura encontraras en tu
mente el secreto de la inmortalidad, perdido y horrorizado en la tormenta,
serás acosado por las voces desesperanzadas de quienes olvidaron sus nombres.
Pero si preparas fríamente tu corazón, de ellos aprenderás
Despertar
parte 3
Con la razón
ahogada en la laguna del terror, las imágenes espantosas de tus recuerdos serán
tu lazo con la realidad. Medita solo y en silencio, escucha los susurros del
abismo, descubre entre ellos el que te guiara por la terrible espiral. Reclama
tu dominio en la consciencia eterna y
reconócete a ti mismo como la única deidad
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