Estos son los monstruos de los que te hable, no puedo salir de su juego
siniestro. Supongo que de ellos vengo escapando pero algo en mi se desata una y
otra vez. No estoy arrepentido y ese es el problema, nunca saber qué hacer.
Siento que me están echando de todas partes, abordando desde los sueños
apoderándose de mis espacios, todos esos pensamientos me reemplazan. Es como
una invasión de mentes diferentes, puedo sentirlos alterando mi comportamiento.
Tantas veces vi o creí ver esos rasgos mal intencionados indicándome
que la salida define al mundo como lo que sospechas que es. Me vi volando por
esperanzas transparentes, y te vi cabalgando en un transe de tierras musicales
fluorescentes. Siento no saber donde vivo, siento no entender mis ideas ni lo
que digo. Tratare de ignorar esos asaltos continuos o me perderé en solitaria
comunión con la miseria y el olvido.
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