sábado, 10 de noviembre de 2018

Diamante Negro


Acomódate alrededor de la enfermante falsedad.
Las velas se han encendido.
El velo se ha corrido,
 y su rostro se ha rebelado.
Ella es a la vez el veneno que trae el sueño,
y, al mismo tiempo, el conocimiento que trae el despertar.

Corazón cruel.
La locura se convierte en sabiduría,
la muerte se convierte en vida.
La alegría se entierra,
como un recuerdo difunto.

Ataduras perecederas,
allende a los mares, en el oriente.
Sobreviven, en una torre de silencio,
exiliados jinetes de las nubes,
a mera necesidad de mantenerme vivo.

Belleza y sombras consumo,
decorando mi diamante negro.
Ishtahar de los cielos,
perdió sus alas,
en los dominios más profundos del infierno.

Yo solo ruego,
que su sombra sea apacible,
a la hora de cruzar las puertas,
y desgarrar el velo.

viernes, 12 de octubre de 2018

12/16


¿Te abruma lo que encontras frente a cielos prohibidos?
¡Sabías que tenía razón, sabias que esta vez perderías el control!

¿Te asusta la sombra de tu sueño coronado?
¿Nunca cuestionaste la traición en tus pupilas?

Te congela la razón saber.
Te hiela el corazón entender.
Date vuelta, déjalos pasar.
(Envueltas en tus mentiras, sus mortajas, revelaran la verdad)

Calma...calma, busca la calma.
Cúbrete de silencio, adéntrate en la quietud.
Cierra en un abrazo cálido,
el pacto de amor bajo voluntad.

Las estepas serán cálidas,
una vez que las puedas cruzar.
Cúbrete con piedras.
Cúbrete con sal.
Ocúltate de los sonidos.
Y deja a los demonios marchar.




martes, 11 de septiembre de 2018

Ofrenda


Abriré mi mente,
como un desafío hacia lo divino.
Aceptare tu caricia,
mas allá de mi tiempo ausente.

Inhalare tu vida robada,
revitalizando  el eco,
de lo que alguna vez,
forjo mi sueño perdido.

Seguiré el anhelo,
la fantasía de mi regreso,
hasta que un trance de luna,
me libre de este encierro.

Dentro de mi ser,
un secreto destino,
un saber adormecido,
un soplo del alma.

Dormido en mi tumba,
se sostiene sin tiempo,
tu presencia liviana,
tu mirada delicada,
y tus ofrendas a los muertos.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Espectral emoción


Déjame recordarte,
danzando en tu espiral.
Rotando en tu estrellado
sueño fantasmal.

Deja que fluya,
la tormentosa inspiración,
y me lleve a tu esfera,
en perfecta comunión.

Sonríe en tu nube,
regálame tu confusión.
Mueve con tu baile el mundo,
y hazme soñar con tu canción.

Sedúceme,
en los rincones de tu delirio,
cuyo secreto es mi adicción.

Allí veo,
las diosas de tiempos memorables,
que llenaron de belleza mi corazón.

Allí se hayan,
los tambores de guerra,
que enfrentados, aturden mi razón.

Saluda a los muertos
una vez que enciendas las estrellas,
y despídete con tu baile infinito,
regalándome tu espectral emoción.

jueves, 30 de agosto de 2018

El viejo rito


DESGARRA
El velo de lo infinito
Cruza la brecha,
y deja la antorcha
de fuego prohibido.

Has callar por fin,
tus pavores confusos,
nebulosa dubitación,
y andares desprevenidos

LLÁMALOS
Llámalos en su lengua,
invítalos a tu presencia,
que vengan y dancen,
que omitan la clemencia.

LLÁMALOS
Llámalos en cada dominio.
En el mar, en el frío,
que te eleve su presencia.
Y ríe con la tenebrosa majestad
a los gritos.

ENTRÉGATE
Entrégate al vacío.
El pensamiento se anula
¿Qué das a cambio?
¿Estás perdido?

ENTRÉGATE
Entrégate a mí.
Y obtendrás al fin
El reconocimiento auto conclusivo.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Diario de tormentos


Deseo embriagarme en un llanto desconsolado.
Que las sílfides suspiren,
con mi aliento agotado.
Que las tejedoras profanas,
cesen su labor,
al saber de mi lamento.

Mas en mi corazón, la sequia,
ha puesto alto a todo sentimiento.
La pradera de sueños,
que reverdecían en surreales atardeceres,
hoy es un siniestro y despoblado desierto.

Perdido en anhelos,
deambulo entre recuerdos, viejos ecos,
que fluyeron en mis mejores tiempos.

Hoy ya sin razón para mirar en lo incierto
encomiendo mi diario de tormentos,
a aquellas hermosas almas
que ven poesía en el sufrimiento.

viernes, 27 de julio de 2018

Signo


Despierta...
en la confusión de la medianoche.
El canto fúnebre de una diosa marchita ,
te susurra, te asalta,
su melodía te arropa, 
y la nebulosa te abriga.

El encanto de los sueños profanos
está esperándote.
¡Ríndete!
¡Entrégate a la danza!
Oye el ruego de la siniestra dama

Cubre tus heridas con el manto negro de la noche.
Ponte tu mascara y contempla el show.
Tras la neblina se haya el éxtasis, la comprensión.
Déjate atrapar por sus garras,
deambula en su espejismo de almas

La caída febril en esta espiral
se eleva hasta el signo
que en aquella guerra olvidada
corrompió tu inocencia
y  te arrebato las alas.


jueves, 26 de julio de 2018

Aroma


Imprime, tu aroma fecundo
en mi alma marchita,
la rosa de tu encanto,
el hechizo de tu espina.

Deja fluir el canto,
directo desde este frenesí.
Bebe el elixir tirano,
en el aquelarre sin fin.

¡Pudre sus raíces!
Amargo desenlace del sufrir.
Róbale tu cruel sonrisa,
a ese atrevido arlequín.

Y que nunca dances
en mis sueños o la ilusión.
Que nunca reine sobre nosotros,
el juego de la culpa y el perdón.

¡Reúne hoy! tus sales y tus hiedras,
¡Desnúdate hoy! ante el circulo y las piedras.
Imprime tu aroma fecundo,
en el lejano eco de mi sentir.

sábado, 26 de mayo de 2018

Metapsicosis


Me vínculo con aquello,
a lo que estoy sometido.
Profundamente resguardo el secreto
-la llave del abismo-

Transmuta mi encarnación...
déjame sentir tus anhelos...

Confúndeme entre espasmos,
guíame a tu templo.
No te lleves a la tumba,
el relicario perdido
de los recuerdos.

Símbolos de sabiduría,
ciencia perdida.
Madre santa de lo absurdo.
Horroriza mi canto,
tu musa desposeída.

Encarna una vez más
en este sermón sempiterno
tu deslumbrante
fulgor demencial.

Merseburg

En las ramas de aquel árbol...
permanece, en el cielo nublado,
solo trae aflicción indisoluble, y entonces...
el ave es el instrumento de aquellos lamentos...

Vil designio...
sin un rumbo
trazado por siniestras Diosas,
hacia ambos lados,
del péndulo te guiaran,
serán tus heridas,
su cruel regalo,
su modo de enseñar...

¿Pero qué destino es este?
¿Cómo en silencio, lúgubre engaño,
con los muertos has de morar?

¡Me llaman entre susurros!
¡Mi nombre es neblina!
Maldición de los perdidos,
compañero de las arpías

Traigo un amargo brindis,
del caído coro celestial.
Como lo llaman los hombres,
el mundo superior se aleja

Y en lo alto,
la sala inundada de tejidos sueños,
de soñados besos.
Allí mi alma se inunda,
de la risa burlona de los vientos,
mi corazón se ahoga...
sumergido en esta sinfonía infernal.

domingo, 22 de abril de 2018

Empobrecido


Aquellos viejos pretextos,
hoy marchitos,
tal vez fulminados 
en un rayo de olvido.
Viven bajo el deseo
de hallar lo que se esconde
tras el velo.

Tal vez, entre los espejos,
mis anhelos hoy perdidos,
resurjan de la niebla
y reformen el laberinto

Una silenciosa guerra
se apodera de las raíces
de aquello que fue un error
en la pradera de lo indefinido

¡Desciende al reino de los malditos!
¡Escucha las pisadas de los perdidos!

Vuelve a las raíces,
ahógate en un delirio,
aíslate en la oscuridad
y despójate de tu ser empobrecido.

miércoles, 18 de abril de 2018

Cirio


Enciérrate en los confines
de un páramo cristalino.
-ven a mí-
Extiende tus sentidos
hacia los rincones de lo indefinido

Allí entre ventiscas y susurros
o en una brecha de lo infinito,
se halla tu secreto,
y mi fortuito destino.

Hoy no entiendo mis mentiras,
mis pensamientos, ni lo que digo.
Estoy abrumado, desorientado y perdido.

Di la palabra, señálame el camino,
o no digas nada, no sientas nada,
hace tiempo que abandone mi designio.

Pídeme que regrese
o que me retuerza en un delirio
Pero ya no le hables a los espejos
cuando tu mirada ausente,
se pierda en el brillante cirio.

Escoge tu más bello manto
y acompáñame en el marchitar
de esta débil serenata de sueños...

miércoles, 21 de marzo de 2018

Presion


Presión, 
mis manos tiemblan.
Presión,
la vista se nubla,
ante mí, penumbra.
Una figura,
el sueño me desdibuja.
Presión, 
las horas pasan,
el tiempo se dobla,
mis piernas ceden,
su presencia me abruma.
Melancolía, desinterés,
en mis oídos susurra.
De apatía,
mi alma se inunda.
Presión, presión.
Nuevamente baja
a las salas negras de mi alma,
cada día habita,
la bestia en su morada.
Y mi presión baja...
mi presión baja...

domingo, 18 de marzo de 2018

33


Raíces ocultas,
en venenoso pantano,
manchan mi razón,
con el amargo desencanto

Sueños y espantos
me asaltan por igual.
Chillidos, lagartos.
Apariciones sin descanso,
me arropan en el vendaval

Deambula, se pierde,
delira, suspira.
Es ese su encanto,
su belleza sobrenatural.

Tritura tu amargura,
o deja fluir la locura.
Encarna sin duda,
la ausencia de amor,
la ausencia de luna.

Deambula, se pierde,
delira, suspira,
y el veneno,
se vuelve a derramar.

lunes, 26 de febrero de 2018

Las estepas del sueño y la decepción

Entender esta desilusionante rueda
que gira en torno a la ilusión
me adentra en las estepas
del sueño y la decepción

Huestes de verdades atrapadas
en cada acto de resignación
pueblan mi alma
de amargura  y negación

¡Ábrete paso!
Me grita la razón
¡Enjuga ya tus lágrimas!
y deja al fin
morir tu corazón

¡Ciérrale las puertas de una vez
a cada sentimiento, recuerdo o canción
deja atrás el sueño
y líbrate de tu humillante prisión!

Eslabones

Deja de arrastrar las cadenas
que anuncian a cada paso tu condena
Deja que se oxiden los eslabones
de tu cobardía y tu pena

¡ATREVETE!
Entrégale al mundo el negro fruto que has escondido
¡ATREVETE!
Ensucia la creación con tu blasfema manifestación
¡ATREVETE!
Se la bestia a la que tanto temías

Deja de refrenar tus instintos, ¡entrégate!
Deja de reprimir tus gritos, ¡libérate!

Canta las canciones del delirio
Baila con los muertos rumbo al olvido

Pero no reniegues más de quien eres
No sueñes con dioses y sus extraños mundos
(Si es que aun te atreves)
No retengas más el llanto
producido por el desamor y el engaño

Deja ya de arrastrar tus cadenas
Deja que el remordimiento

se oxide y se esfume con tus penas

domingo, 21 de enero de 2018

Véspero

Ya cayendo humilde, Véspero
a mi alma desciende;
y con él, mi corazón poblado
de simples deidades sin tiempo
rebosa de lamentos.

Los arrullos de pequeñas bestias
seducen mi frenético campo eterno.
Crueles y rastreras vilezas
se apoderan de mis sueños,
cual hiedras amenazantes
así estoy galardonado de resentimientos

Ya no cantan las aves en mi jardín
Los fantasmas claman su llanto desde el averno
Ya no bailan las moscas en su festín
Un despojo solo queda de mí.

Tiemblan las ultimas, marchitas hojas
al conocer la suerte que les depara
caerán en un instante

y su belleza será olvidada por el tiempo.