sábado, 19 de septiembre de 2020

Bautismo Vicario

Sumérgete en las aguas

de este viejo templo.

En cuyo rito,

la misericordia,

será tu perdición.

 

Los muertos buscaran en ti,

sus nombres perdidos,

en la vorágine de su desolación.

 

Redime en tu complacencia

lo que permite su destrucción,

aniquila, la vacuidad latente,

de aquella sangre,

derramada en nombre de la devoción.

 

Deambula en prisiones de éter,

cuando bajo las aguas,

la noche se termine,

y el mundo vuelva a su lugar.

 

Escapa de tu esencia,

cuando el sueño dorado,

que supo ser tu guía

entre viejos tormentos,

se apodere de tu razón.

 

Y entonces entenderás,

que no hay nada más que decir.

 

Naufraga entonces,

por estas aguas

intranquilas pero sagradas,

donde se contaron,

viejas historias de dolor.

 

Trata de llegar en calma,

al prometido consuelo ofrecido

que tu alma tanto anheló.

 

Y si te pierdes,

en la neblina olvidada,

busca las piedras secretas,

y baila con tus lagrimas

que son el fruto

de esta ofrenda y canción.

 

Exprésate entonces en lo eterno

y descubre sin remordimiento,

tu ancestral manifestación.

 

Absuelve sus almas en lo eterno,

recita esta suave canción.

Mientras tu tristeza,

viaje en el viento,

y las bestias aúllen con vos.

 

Sella tus labios,

para que no cuentes sus secretos,

recuerda sus nombres,

y escolta tu corazón,

mientras renuncias,

a la culpa que es tu prisión.

 

Si tu mente escapa de ti,

desvanece todos tus anhelos.

No te ahogues en la desesperación,

y consuélate sabiendo,

que solo cometiste otro error.

 

Olvida,

toda venganza insatisfecha,

corre a tu guarida,

como un relámpago atroz,

y aprende,

que la tormenta

la paz te ofreció.


martes, 23 de junio de 2020

Silencioso guardián


Silente guardián,
déjame deslizar,
sobre tu rostro una caricia.

Hazme contemplar,
en una danza de quietud,
la infinita certidumbre,
de tu caída divinidad.

Recorre conmigo,
en susurros,
esta estepa fantasmal.
Eleva la irreverente oleada,
que mis sueños consumirán.

Y te ofreceré,
a cambio en mi memoria,
un secreto y un regalo,
robado en el sangriento altar.

¡Oh! Silencioso ángel de piedra,
deja que mis pensamientos, reposen
en tu campo de imperturbada frialdad.

Y que las tenebrosas tormentas
se alejen, hacia el este,
dejando mi mente,
por fin en paz.

martes, 21 de abril de 2020

Lampara negra


Olvidada incluso,
por el eterno mar,
perdida en la marea
de la consciencia humana
¡yo te convoco,
para mis fantasías entregar!

A las oleadas infinitas,
de la amargura sin fin.
Yo las saludo.
A los vientos que, del este,
se arremolinan en mi frustración.
Con cantos os despido.
¡Por el fuego!
que tortura mi cordura,
en este solitario confín.
No pido perdón.

¡Fuerza sin nombre!
Elévame más allá,
del océano eterno del silencio.
Y muéstrame la caverna,
donde se esconde,
tu siniestro tesoro.

Lampara negra,
¡convoco a tu genio perverso!
Desgarra la confusa apatía,
Que como a Manfred,
me sumerge en arcanos engaños

Devuélveme a mis sueños
Dorados, de amor
Ardiendo, en el amanecer.
Y llévate a tu resguardo,
el aceite negro,
de mi descontrolada destrucción.

viernes, 27 de marzo de 2020

Etemenanki

El fuego azul,
que seco la arcilla,
con la que Enki creo,
este cuerpo sin sueños,
cuyo agotamiento,
envejece mi espíritu,
aún arde en mi pecho.

Pero el rencor,
de no ser quien anhelo,
hierve mi sangre,
dañándome con viejos recuerdos

Y me sostienen,
los pilares de mis mentiras,
casi al borde,
de desmoronarse,
en el eco de mis falsos intentos.

¡Estirpe de los Igigi!
¡Rebeldes que renegaron de la servidumbre!
Transformándose así en demonios…
Escuchen con atención,
este lamentable soneto.

Y cabalguen conmigo,
vencido, pero orgulloso,
al templo ya derrumbado
que conectara tu alma
con tu interior divino.

domingo, 15 de marzo de 2020

Misión espectral

Arácnidas tentaciones,
Me atrapan en redes,
de incomprensión espiritual.

Atiendo tu llamado.
Entierro tu calvario.
Como me ordenaste en sueños.
Como me miraste,
con tus ojos ya secos,
muertos por haber visto la verdad.

Te veo enloquecida, hermana
Te sueño vencida, mama.
Lastimada por el penoso olvido,
gritando en un rincón astral.

Una caricia amarga,
es tu sedienta esperanza,
de encontrar alivio,
si alguien tu cuerpo,
bajo tierra quiera enterrar.

Guíame esta noche niña,
guíame hasta tus restos, que
a los muertos puedo escuchar.

Corta mi piel,
araña mis ojos,
si me atrevo a negar,
que no quise,
mi misión espectral.

Mi deseo de ser
quien lleve tus huesos
a su lecho final.

domingo, 2 de febrero de 2020

Inquieto anhelo


No hay veneno
que sea dueño de mi alma.

El fantasma del inquieto
anhelo ,
por fuegos prometeicos
forjado.
Lanza la entraña,
de un pensamiento,
mal encaminado.

No hay veneno
que sea dueño de mi alma.

Pero, ¡como trate!
De alejarme,
de coronados sueños tiránicos,
condecorados con el galardón enfermo
de una sinfonía disonante.

Siento que la oferta,
de la sombría perversión,
agita mis sentidos,
agudiza mi percepción.
Y sacrifica,
la frustrada oleada,
de mi arrebato de inquietud.

No hay veneno que sea dueño de mi alma.
Pero el fantasma,
del anhelo forjado,
por fuegos prometeicos galardonado,
seduce mi simpatía.
Y mi razón me engaña.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Loki


No solo me recuerdan,
como el malvado rey del engaño.
Sino que me han condecorado,
con la vileza, de cada entraña,
tejida como el manto,
de su lamento negado.

Soy el error del humano,
lo reprimido, lo censurado,
soy aquello,
que los dioses han condenado.

Pero en esta caverna,
donde conmigo estas atado.
Dejas de ser quien eres,
quien fuiste ya no está presente.
Lo que sentiste,
ya no te convence.

Consume la tregua
concedida por la apatía
¡enciende tu rabia ardiente!

Y en el momento,
que tus huellas te eleven,
por el castillo
ya cubierto de nieve.

Entonces tu agonía,
ya no temblara ante la muerte.
Y tendrás una marca,
una sigla en tu frente.
Que te dejara cruzar,
por demonios custodiados,
aquel viejo umbral demente.