miércoles, 11 de diciembre de 2019

Loki


No solo me recuerdan,
como el malvado rey del engaño.
Sino que me han condecorado,
con la vileza, de cada entraña,
tejida como el manto,
de su lamento negado.

Soy el error del humano,
lo reprimido, lo censurado,
soy aquello,
que los dioses han condenado.

Pero en esta caverna,
donde conmigo estas atado.
Dejas de ser quien eres,
quien fuiste ya no está presente.
Lo que sentiste,
ya no te convence.

Consume la tregua
concedida por la apatía
¡enciende tu rabia ardiente!

Y en el momento,
que tus huellas te eleven,
por el castillo
ya cubierto de nieve.

Entonces tu agonía,
ya no temblara ante la muerte.
Y tendrás una marca,
una sigla en tu frente.
Que te dejara cruzar,
por demonios custodiados,
aquel viejo umbral demente.