martes, 26 de diciembre de 2017

Deseo sombrío

Cruel deseo que implore en las sombras, embriagaste mi noche con tus espantos, y del terror obtuve conocimiento. Poblaste mi corazón con fantasmas para que el delirio no me deje ver lo mucho que aun la extraño.
Pero atravesé tus campos de esplendidos laberintos y tus espejismos de mágicos símbolos, rocié las flores de tu templo  y con mi ofrenda obtuve entendimiento.

En aquella esquina desolada del alma, bajo las negras ramas del caos hundí mis pies en  alquitrán y recordé tu nombre, tu sonrisa desfigurada y tu canto pagano.
Y rogué  a los espíritus que sostengan tu corazón en mi altar

-Sumerge tu corazón en el océano de mil delirios-
Respondieron en tu llanura apocalíptica
-Sería una ofrenda que purificaría tu alma-
Susurraron en tu pradera despoblada

¡Cruel deseo de las sombras!
¡Ábreme las puertas del universo!
¡Remuevan de mi mente los ecos del adiós!
¡Ábreme las puertas del universo!
Concédeme el olvido de aquello que nos separo
¡Ábreme las puertas del universo!

Y devuélvanme al onírico deleite de su canto sobrenatural...

domingo, 10 de diciembre de 2017

Sinfonía de cruel derrota

Me desvanezco y desaparezco ante las puertas del horror.
Cierro los ojos y veo tu alma, escucho tu canción, me desvanezco y tiemblo.
No escuches lo que tienen para contarte, no importa si no puedes ver, si son sueños o pesadillas, si anhelas el cielo o la confusión, es como si los dioses de la muerte cantaran para ti.
Despliega tus alas de cuervo a través del cosmos.
Fija tu mirada en lo infinito.
Ejecuta el último deseo de tu mente.
Sumérgete en la sombra de aquel destino, ese que soñamos de niños.
Libérate de las tejedoras que enredan tu dolor en sus hechizos.
Nadie te dejara pasar sin saber, que las razones llenaran tu mente de mentiras.
Si no escuchara esta sinfonía espectral.
Si tu amor no me faltara, no estaría bailando la danza macabra
Te confieso, amor mío, que tiemblo si tu luz se marchita.

Y una vez más, desvanecido ante aquella sinfonía de cruel derrota, empapo mi corazón en el delirio y la locura

martes, 5 de diciembre de 2017

Somnolencia

Como una figura agitándose en la neblina
mi voluntad se abruma,
se sumerge en la desdicha.

Creyendo que del veneno una vez
encontré orgullo y fuerza,
mi razón somnoliente
entre sombras se marchita.

¡Maldigo las raíces de este encanto,
de este pútrido hechizo de rencor
que abrasó mi alma y nubló mi juicio!

¡Despliego mi mente a las estrellas
y a los océanos que se agitan en el tiempo,
clavo la mirada en los confines
de lo que nunca existió
y de lo cual no hay recuerdos!

¡Disipo la confusión!
La marea tenebrosa ya me ha llevado a estas costas
¡Disipo la desesperación!
Que me envuelve en su confusa neblina
Y me arrojo, a los coros del abismo
donde mi musa espectral será dueña de mi tortura

Y en mi somnolienta prisión de eternidad
me entrego a los dioses y a su pagana idolatría

para llenar de sentido mi aturdida identidad.