Me desvanezco
y desaparezco ante las puertas del horror.
Cierro los
ojos y veo tu alma, escucho tu canción, me desvanezco y tiemblo.
No escuches
lo que tienen para contarte, no importa si no puedes ver, si son sueños o
pesadillas, si anhelas el cielo o la confusión, es como si los dioses de la
muerte cantaran para ti.
Despliega
tus alas de cuervo a través del cosmos.
Fija tu
mirada en lo infinito.
Ejecuta el último
deseo de tu mente.
Sumérgete en
la sombra de aquel destino, ese que soñamos de niños.
Libérate de
las tejedoras que enredan tu dolor en sus hechizos.
Nadie te
dejara pasar sin saber, que las razones llenaran tu mente de mentiras.
Si no
escuchara esta sinfonía espectral.
Si tu amor
no me faltara, no estaría bailando la danza macabra
Te confieso,
amor mío, que tiemblo si tu luz se marchita.
Y una vez más,
desvanecido ante aquella sinfonía de cruel derrota, empapo mi corazón en el
delirio y la locura
No hay comentarios:
Publicar un comentario