Tengo una cicatriz en el pecho, una runa mítica o un recuerdo. No se muy bien, me pierdo, te busco en mi pecho, te busco, perdida en el recuerdo. Tengo una marca mítica, no sé muy bien, no entiendo, si tu espíritu es mi compañía o duerme en su lecho. No me permitas olvidar, la huella de tu ardiente alma, no me puedo separar de tu sonrisa tan clara. Tengo tu marca en mi pecho, y te llevo, conmigo en el recuerdo
He sumergido mi corazón en la tempestad, encontré entre los rugidos monstruosos y las sombras la llave perdida de mis tormentos. He abierto las puertas del inframundo y he liberado mis demonios de su encierro
viernes, 8 de mayo de 2015
Amaranto
Te quiero perdida en este sueño, confusa nebulosa que parpadea un canto entre las rosas. Te pierdo querida, entre el viento soberano de tiranos juramentos. Te olvido, mi sueño querido, entre el espanto del negro sabor del amaranto. Ciegas guitarras se alzan en el alba del conocimiento, pero se escurre entre mis dedos la salvia de un dios muerto. Imágenes de eras paganas cubren la tierra líquida en la que estoy cayendo. Amaste a las víctimas del pecado y el vaciamiento, bebiste del cáliz perdido en la marea de un pensamiento. Morrigan querida, me pierdo en las galerías de tu templo, y me guían tus alas de ecos infinitos, y tu boca de tiernos sabores decorados en gritos y si la soledad abre las puertas del abismo, dame un beso para sumergirme en el olvido.
Mundo
Te invito a sobrevolar, este cielo de eternas fragancias azules. Donde no importa hacia donde vuelen las golondrinas, siempre se remonta hacia los sueños de un tiempo eterno. No dejes tu sonrisa opacada por las tormentas, enciende la chispa divina que cubra de calor la fría amargura. Dame el néctar que nutre mis sueños si tambaleo ante el pasado. Pero si me ves perdido y desorientado, busca mi corazón entre todos tus regalos. Si la fuerza del alma nace del dolor, brillemos en este cosmos carente de color. Si dos caminos son paralelos, no dejes que se crucen hasta el fin. Si me lamento por tan poca atención, abrazame fuerte y te pediré perdón. Estallidos y carcajadas de recuerdos son el compás de esta humilde canción. Si miramos para atrás, el miedo y el dolor no nos dejaran volar, si la risa y el llanto algo nos han enseñado, es que para aprender hay que salir dañado. Si te miro a los ojos me pierdo en los mundos que no podrán ser, pero si bajo la mirada no tendría otra forma de reconocer a la estrella magna, que visito mi corazón dejándome su luz para aprender. Si te rememoro en este dulce soneto, quisiera que bailes en este cielo de eternas fragancias azules, y que nunca dejes caer una lágrima en el plateado rostro de la Luna.
Magia
No necesitas esconder tu magia de mí. Yo se que en tu alma se encuentra esa chispa divina que enciende toda una constelación. Ilumina con esa sonrisa desgarrada los sueños que sostienen mi ilusión. La eternidad prometida en la tumba del dolor, no tiene risas ni tu calor. No escondas las palabras de liberación, si tu dulce mirada conduce a la sanación. Cascadas de truenos latentes sacuden la piedra antigua y encantada que soporta el silencio de su prisión. Cámaras de heladas historias traen consigo recuerdos del primer amor. No te pierdas en sus laberintos ni te encierres en un mundo sin color. Abandona el apetito de tristes energías robadas y cerremos el círculo con una canción. No ocultes la magia y despídete del dolor.
Lucero
¿Qué piensa una sombra de la gloria de Dios? ¿Qué padece un sueño imposible en el alba? ¿Qué perturba a un hijo de la mañana? Su nombre resuena como su destino, virtuoso ángel caído, mortificado y dolorido. Lucifer ¿Quién enjuagara una lágrima en el rostro del enemigo?
Caos
Corrientes de estrellas, bailan esta noche para mí. Destellos de un cosmos infinito, se arremolinan mezclándose en el aire. Luces de mundos soñados, brisas de calores anhelados. Sinfonía de un eterno y danzante caos, dulce compás de la creación. Suspiro en ese instante, donde el tiempo se congela en la primordial emoción.
Almizcle
La ponzoña de una flor que tortura pero no mata, se lleva en la simpleza de esta triste serenata. Dame el beso lastimado de un tierno recuerdo. Donde los diablos no cantan su miserable soneto. No pienses mal, amante, madre y hermana. Si los acordes de esta canción hielan la sangre y engañan. Bebe el almizcle de tiranos sueños robados y regálame ese beso dorado que sane mi corazón profanado
Oceanos
Océanos poblados de estropeados fantasmas, hielan la sangre de quienes pronuncian sus nombres. Claman al olvido sin compasión por la eternidad, tironean de sus grilletes, solo para oírlos gritar. Aprisionadas imágenes que revolotean sin cesar, te llevan a desear que todo acabe al final. Que se quemen las cruces y se ahoguen en sus templos los dioses de quienes controlan tu realidad. El lamento de aquellos que flotasean en la oscuridad, podría ser una canción repitiéndose en la cotidianidad, patrones de tiempos deshechos por la maldad, llevan a los hombres a querer ocultar la verdad.
Brumas
Otra vez ese sueño maldito, de tinieblas disfrazadas de verdes esperanzas. De sonrisas teñidas de espantosas crisálidas. Una ventana hacia un eterno crepúsculo que se cierra sobre aquellos que claman por alivio. Otra vez y eternamente, la danza cuyas espirales dibujan este cuento empobrecido. Sentenciado a esta somnolencia sin par, confusos espasmos me guían en la tempestad, sombras de aparente humanidad deambulan como mujeres que esconden en su vientre un puñal. La laguna de estrellas que se asoma entre los párrafos de una carta perdida podrían hacerte gritar, si tan solo pudieras entenderme, caminarías en un trance estelar. Entregarse si tu alma se empapa en la perversidad, libera tu mente de toda crueldad Si las voces de los niños te obligan a correr, no te des la vuelta pequeño, las heridas se curan con sal. No cuentes para atrás, no es momento de regresar, decían que no podías lograrlo pero te engaña la realidad. Si descubres este manto andrajoso, encubre tu frialdad, traza un círculo en medio del mar, encierra tu mente y déjate llevar. Las catacumbas de una noche fantasmal, son los recuerdos de un amor forjado en tu fantasía lunar. No me despiertes ni me olvides, vive este sueño de claridad, no me despiertes ni me olvides, atraviesa las brumas que limitan la realidad
Laguna
Pruébame tu frialdad. Desnuda tu campo de estrellas y vuela en la eternidad. Sella tu alma en el relicario ancestral, eleva la consciencia y fúndete en el mar. Regresa triunfante del yugo esclavizante de tu propia moralidad. Que cruja el tiempo, desamparado y aburrido, que lloren los cuervos, enfermos y aturdidos. Y que una lagrima lunar recuerde tu historia en su laguna de oscuridad.
Despertar
Si la tormenta los desintegra con su horror. Recuerdos enterrados lastiman la consciencia y sacuden la razón. Si las voces de los muertos se niegan a callar. Arrancare mis huesos sin precipitar. Olvidemos el final de este cuento crucemos el umbral. No le niegues a tu espíritu la magia del despertar
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