martes, 21 de abril de 2020

Lampara negra


Olvidada incluso,
por el eterno mar,
perdida en la marea
de la consciencia humana
¡yo te convoco,
para mis fantasías entregar!

A las oleadas infinitas,
de la amargura sin fin.
Yo las saludo.
A los vientos que, del este,
se arremolinan en mi frustración.
Con cantos os despido.
¡Por el fuego!
que tortura mi cordura,
en este solitario confín.
No pido perdón.

¡Fuerza sin nombre!
Elévame más allá,
del océano eterno del silencio.
Y muéstrame la caverna,
donde se esconde,
tu siniestro tesoro.

Lampara negra,
¡convoco a tu genio perverso!
Desgarra la confusa apatía,
Que como a Manfred,
me sumerge en arcanos engaños

Devuélveme a mis sueños
Dorados, de amor
Ardiendo, en el amanecer.
Y llévate a tu resguardo,
el aceite negro,
de mi descontrolada destrucción.

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