¿Me han
devorado el corazón? ¿O son las canciones de una difunta sirena las que
desgarran mi pecho y hacen arder mi razón? ¿Si me atrevo a deambular entre los
rincones sin nombre perdiéndome en las fechas que no grabaste en tu cuaderno,
me regalarías un dibujo, un beso o una alucinación? Si me sacudo de un lado a
otro gritando a cada rato a punto de perder la humanidad, ¿me dirías si llueve
en el campo? o es el grito de los gorriones que mueren y resucitan y mueren
chillando una y otra vez abriéndome las puertas del inframundo. ¿Si me disfrazo
de cuervo volaríamos juntos? Si me das una de tus plumas yo podría recordar...
¿si te entregara todo mi amor me ayudarías? Pero estoy perdido y confundido en
una incógnita y anónima imagen infinita desde donde no necesitaríamos con el
cielo soñar. Y aunque visité toda la vida en sueños el infierno, el castigo eterno
me aburriría. Soy un maldito, por eso escapo, un error pagano y mentiroso, un
perverso que solo puede regocijarse empapando en lo tenebroso el corazón, esa
es la razón de vestir una mirada tan sombría, soy uno de los ángeles caídos,
renegado de mi dolor, por eso escapo en cuerpos humanos, en cada reencarnación
esquivo el castigo de mi creador. Puedo entender las razones que te llevan a
volar entre recuerdo y canción. Dime cual Diosa o Luna eres esta noche
brillando en el cielo, saltemos a la deriva de la sombras. Recuerda que hemos
atravesado este terrible camino en espiral, tú también has caído, nos
sumergimos hace tiempo por separado y en soledad, y al salir del vientre de
nuestras madres trajimos algo más. Este cuerpo cansado tiene un amigo, un recuerdo,
un espanto, un compañero que trajo de la oscuridad, es mi hermano el terror ¡UN
ESPANTAPAJAROS! Ríe como las hienas
cuando asusta, y en su delirio está hambriento y no sabe lo que quiere, está
enfermo y no sabe lo que tiene. Asique ya sabes quién es mi amigo, el me enseño
de niño a asustar. Vístete de gritos y ponte tu manto estelar, porque conoces
el miedo y de las sombras la locura pudiste rescatar. Puedo ver a tus amigos,
son tus duendes y tus arlequines malditos ¡Baila arañita! ¡Acaríciame con tus peludas
patitas! ¡Vuela! ¡Vuelan tus aves negras y malditas! ¡Los payasos te enseñaron
a matar!
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