Si podes
leer mi mente no te pierdas en los laberintos de la conmoción violenta de mis
idas y vueltas. Despedite de muchos de mis consuelos, estoy separándome de mi
última excusa. Tengo los remordimientos enterrados y mis otros demonios bien
custodiados. Sostengo el manto dual e indeciso de mis moribundas convicciones
para mantener la pantomima viva de mis distracciones. No sueño si existo, en el
cosmos o en este recóndito limbo. Es la última oportunidad de definir el peso
de la balanza, la sombra progenitora del terror gobierna una vez más, también
es su oportunidad de tomar el control. Ahora que me ves, ¿cuán sonriente puede
ser mi herida? Ahora que me ves, ¿cuán corriente puede ser mi despedida? Sigo
siendo un humano, aterrado de su
creador, enterrado en el delirio místico de la existencia. Donde duele es el
lugar más profano, donde el corazón ha olvidado, la mente ha resucitado. Si tu
amor una locura a restaurado, déjala crecer para que me vaya matando, alimenta
la obsesión que perdura y enseña apoderándose de mí, manifestándose en la
existencia hasta vida obtener. No estoy deseando entender mis sueños o el
destino esta vez, solo busco ser definido por la sombra de una vez. Es la
última oportunidad, es hora de crecer o de en un consuelo mortuorio por fin fenecer
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