viernes, 9 de agosto de 2013

Luna

Cuando el viento acaricia tu danza, no sé si es la risa o el veneno o si es tu gracia macabra, pero todas las estrellas cantan. Y tus canciones son el testamento de la belleza, arraigada en el centro del cosmos. Devorado en un sueño, perdido en algún cuento, siento mi corazón viperino despertar con cada oración. Y si mi cuerpo maltrecho se levanta con algún esfuerzo, alzo la mirada al cielo, desafiando cualquier evento. Nos ponemos a pensar si la Luna le pide que cante a los Lobos, o si la devoción de las bestias  agasaja al Celeste gobernante. Cuando despierto en silencio, solo hay un camino que me lleve a tus canciones. Solo las bestias comprenden, que las estrellas son la esperanza para volver, a tu eterna y danzante alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario