Noche infinita, noche muda,
desperdiciada caricia,
distancia que perdura.
Aprieta los dientes,
presiente el dolor.
El trago es amargo,
y la flor pierde color
No conoció el ámbar barroco.
No tuvo más anhelo su corazón.
Se detiene sin forma,
a la brevedad llora.
Se sumerge en una sombra,
y su rostro...pierde color.
En el osario ,
busca un espejo,
en el camposanto,
anhela ser un dios.
Y con su dolor,
forjare un busto de silencio,
y le pediré un beso,
y será esta su cruel canción
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