martes, 5 de febrero de 2013

Canciones

Ella logra que la música le hable mientras danza  el infinito. Y la melodía de una bailarina sacude los cimientos de un alma cautiva. El aleteo de una golondrina cuenta la historia que inspira mis canciones. No quiero regresar y postrarme en el trono divino del abandono. Me encuentro dormido entre el suspiro del viento mientras acaricio el tejido invisible destinado a atraparte. Pero no me limito a admirarte, estoy complacido por las mentiras de tu delirio impalpable, dispárame amor y no te atrevas a fallar.  Ella logra que la música le hable mientras danza el infinito.  Entonces besame y marcame la piel, probemos  el sabor de la libertad y liberemos la mente. Confesame por que corres y pedime que te alcance y no me digas que estas muy lejos porque yo puedo ir hasta vos escribiendo mis canciones.

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