Me gustaría
quedar apartado de este mundo egoísta, no ser recordado. Me gustaría quedar
expuesto y que el rastro de mi sangre derramada te lleve hasta mi lecho. Pero
justo ahí donde la espada esta clavada no en la piedra, sino en la rosa, justo
ahí hemos de morir. Elige entonces, decide. Seguir el rastro hasta este lugar que
los ojos no ven ni existe para el mundo o deambular en el eterno delirio de los
engaños cotidianos. Ven...si deseas...al lugar que cree para vos en mi corazón.
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